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26
Abr
2012
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Cuestan 300 mil millones de pesos las "ayudas" energéticas |
En México, de acuerdo con diversos analistas, se gastan cerca de 300 mil millones de pesos anuales para cubrir lo que no pagan los usuarios de la gasolina y la electricidad, recursos a los que se les considera como subsidios.
Y además de los recursos, la discusión incluye el concepto. Para unos el subsidio es cuando el consumidor paga por debajo del costo del producto pero en México no se tienen datos concretos porque, en el caso de los combustibles, Pemex no los presenta y en el caso de la electricidad la canasta de combustibles de la CFE tiene como base el combustóleo, que depende del precio del petróleo, cuando la mayor parte de sus centrales usa gas natural.
“Esperaríamos que conforme baja el precio del gas lo haga el de la electricidad pero no es así; el gas pasó de 17 dólares a 2.5 dólares y la energía no lo hizo, entonces ¿cuál subsidio?”, dice José del Cueto, presidente de Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC).
En la ANIPAC consideran que el costo más importante, después de la materia prima, es el gasto de electricidad.
En el caso de los combustibles derivados del petróleo, los precios internos son controlados por la Secretaría de Hacienda o la Secretaría de Economía son menores, no que el costo de producción, cuyo monto en realidad no se tienen conocido, sino que el precio de referencia del mercado relevante.
Es decir, para el gobierno el precio interno es menor que el precio de referencia que está en el mercado del sur de Texas y en consecuencia el público obtiene un subsidio no por una transferencia directa, sino por una diferencia de precios que llaman Costo de Oportunidad que no es sino calcular la posibilidad de, en un momento dado, conocer cuánto se obtendría si se vendiera en ese mercado el producto que es mencionado.
En México el costo de oportunidad sólo tiene tradición en la comercialización de gas natural, una actividad que no está sujeta a las decisiones del gobierno sino a normas determinadas por la Comisión Reguladora de Energía.
En ese sentido, por muchos años, las quejas de los grandes consumidores es que, la asimetría que hay entre la economía de Estados Unidos y la de México hacía imposible a la industria nacional enfrentar una competencia internacional con los costos del gas natural de Estados Unidos; hoy, hay un cambio de paradigma al respecto.
Juan Carlos Zepeda, presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), dice que hay un cambio de paradigma y la economía de Estados Unidos giró hacia el gas natural, se mantiene como potencia petrolera pero ahora con shale gas recuperará competitividad.
De acuerdo con el estudio del CIDE, por cada peso que se gasta en el subsidio a gasolinas, al menos 20 por ciento más pobre de la población obtiene apenas 4 centavos, lo que implica que por cada peso transferido a los pobres por esta vía cuesta 24 pesos filtrados a la población no pobre
En México, los subsidios a la energía representan una erogación muy alta de recursos fiscales. De acuerdo con estimaciones hechas por John Scott, del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), en el periodo 2005-2010 el gasto acumulado en subsidios energéticos representó mil 150 miles de millones de pesos, equivalente a 10% del Producto Interno Bruto anual medio en estos años.
Scott estimó que en 2008, cuando se duplicó el precio internacional del petróleo, se alcanzó un máximo histórico de casi 400 mil millones de pesos.
Esta cifra representó 3.3 por ciento del PIB de ese año; el 18 por ciento del gasto público programable; el 30 por ciento del gasto en desarrollo social; más que todo el gasto público en salud; y 10 veces el presupuesto de Oportunidades, el principal programa contra la pobreza en México
Fuente: http://www.eluniversal.com.mx/finanzas/94674.html






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